sábado, 20 de junio de 2015

HELADO DE MELOCOTÓN DE CIEZA.


Bueno, ya vamos por la tercera receta con melocotones de Cieza. 
En está ocasión, hemos mezclado el melocotón con el mango,ya que la combinación es muy buena (con cualquiera de las dos frutas por separado quedaría también muy rico: si queremos hacerla de melocotón solo, podemos sustituir un mango por dos melocotones o viceversa). 

Ya que hemos hecho una compota con estas dos frutas para la receta de Mousse de melocotón y mango, la vamos a aprovechar en este helado. También queda muy bien y la podemos utilizar mezclada con un yogur, en unas tostadas, combinada con queso fresco.... 



Compota de melocotón y mango. 

INGREDIENTES. 
-5 melocotones.
-Un mango.
-6 cucharadas soperas de azúcar.
-Una cucharada sopera de miel. 

ELABORACIÓN. 
Pelamos los melocotones y el mango y los partimos, desechando el hueso.
Lo ponemos en un cazo, junto con el resto de ingredientes, al fuego 15 minutos.Trituramos y pasamos por un colador chino.


INGREDIENTES. 

-7 cucharadas soperas de azúcar.
-2 yemas de huevo. 
-Un huevo entero. 
-150 ml. de leche entera. 
-165 gramos de nata 35% M.g (Nata para montar).
-150 gramos de queso en crema. 
-125 gramos de compota de melocotón y mango. 
- Media cucharada de postre de canela.
-2 melocotones.
-Un mango. 

ELABORACIÓN. 

Ponemos la leche en un cazo, junto a las yemas, el huevo entero y tres cucharadas de azúcar, a fuego medio. Le damos vueltas hasta que espese y dejamos enfriar la crema resultante dos horas en el frigorífico.
Pelamos el mango y el melocotón. Los partimos y los trituramos, junto al resto del azúcar. 
Con una batidora de doble varilla montamos la nata, le agregamos el queso, la fruta triturada, la canela, la compota y seguimos batiendo. Mezclamos con la crema. 


Si tenemos heladera meteremos la mezcla en el frigorífico hasta que esté bien fría. 
Una vez tenga la temperatura deseada la introducimos en la heladera y seguimos las instrucciones del fabricante.

Si no tenemos heladera metemos la mezcla en el congelador. Cuando haya pasado una hora y media la sacamos y le damos unas vueltas, con una cuchara, para que no cristalice y obtener una textura más cremosa. Esta operación tendremos que repetirla cada media hora, hasta que la crema esté congelada.
Ya tenemos nuestro refrescante helado.

martes, 16 de junio de 2015

BROWNIE

Esta va a ser la segunda vez que publique una receta de brownie (ya publiqué una de naranja y vainilla, sin gluten), pero siempre me pasa lo mismo: nunca me acuerdo de la receta "clásica" de mi hermano Antonio. Cada vez que quiero hacer brownie con harina de trigo le tengo que preguntar, porque se me olvida, y ya me dice cosas feas antes de dármela. Así que la escribo aquí y ya está guardada para la posteridad. 


INGREDIENTES.

125 gramos de chocolate con leche.
165 gr. de mantequilla.
35 gr. de cacao puro en polvo al 70%.
65 de harina de trigo.
80 gramos de nueces.
Una vaina de vainilla.
Ralladura de una naranja.
125 gramos de azúcar glass.
2 huevos. 

Azúcar glass para decorar.

ELABORACIÓN 

Mezclamos la harina, el cacao puro en polvo y el azúcar glass. Tamizamos estos tres ingredientes. 
Batimos los huevos y se los agregamos a la mezcla. 
A continuación le ponemos la mantequilla a punto de pomada. Para conseguir esta textura cremosa en la mantequilla hay una forma rápida y sencilla: metemos la mantequilla treinta segundos en el microondas (quedará la mitad líquida y la mitad sólida, pero blandita). Con un tenedor la movemos bien. De este modo conseguiremos la textura que buscamos, tipo crema (pomada). 
Troceamos las nueces y las agregamos a la mezcla anterior. 
Partimos el chocolate con leche: cada onza en cuatro trozos. Mezclamos con el resto de ingredientes. 
Ponemos la ralladura de la naranja. 
Partimos la vaina de vainilla longitudinalmente y la raspamos con un cuchillo. Mezclamos todo bien. 



Metemos en el horno precalentado a 180 grados unos 25 minutos aproximadamente.
(Nota para mí: en mi horno son 30 a 200 grados. Si es que no calienta nada).

Una vez terminado dejamos enfriar. Partimos en cuadrados y espolvoreamos azúcar glass por encima para decorar. 


El molde ideal para esta receta es de 20 cm. 


viernes, 29 de mayo de 2015

DORAYAKIS.

El dorayaki es un dulce de origen japonés: una especie de bollo esponjoso y redondo que suele ir relleno de anko (que es una pasta de judías dulces). 
Este dulce es muy popular en Japón (según la Wikipedia). 
En España, todo el que tiene niños pequeños lo conoce, ya que a Doraemon , el gato cósmico, le chiflan. 
En casa nos ha tocado descubrirlos esta semana: Mario los probó el otro día en casa de un amigo y quería que le comprase. En vez de comprarlos busqué unas cuantas recetas en internet y los españolicé un poco (cambié el anko por chocolate y por sirope de fresa; le metí a la masa sabores como naranja, jengibre y  canela, además de un aceite de oliva que me tiene enamorada: Óleo Quirós variedad Arberquina). 
Esta receta la hice para cinco niños y faltaron: no me dejaron probarlos, Snif... En fin...Deduzco que estaban buenos por el llanto que se pegó Mario cuando se acabaron. 



INGREDIENTES.

200 gramos de harina de trigo.
Una cucharada de postre de levadura en polvo.
100 gramos de azúcar.
Una cucharada sopera de miel. 
3 huevos grandes. 
60 ml de zumo de naranja.
Ralladura de media naranja.
Media cucharadita de canela. 
Media cucharadita de jengibre. 
20 ml de aceite de oliva arbequina o de aceite de girasol. 

ELABORACIÓN.

Batimos los huevos con el azúcar hasta que empiecen a blanquear. 
Agregamos la miel y continuamos batiendo. Añadimos harina, levadura, jengibre y canela (todo tamizado). 
A continuación, ponemos el zumo, el aceite y la ralladura de naranja y batimos todo bien. 
Dejamos reposar la mezcla media hora en el frigorífico. 

Transcurrido ese tiempo, untamos una sartén anti adherente con mantequilla o aceite y ponemos al fuego a temperatura media-elevada. 
Con una cuchara sopera cogemos un poco de masa y la dejamos caer en la sartén, sin mover la cuchara. La masa caerá por su propio peso y formará un círculo. Cuando la masa comience a burbujear, por la parte de arriba, le damos la vuelta, dejamos unos treinta segundos y sacamos. Obtendremos una especie de tortitas esponjosas.
Repetimos la operación mientras nos quede masa. 
Podemos hacer varios al mismo tiempo si cogemos una sartén grande. 

RELLENO.

Una vez hechas las tortitas esponjosas, las podemos rellenar con crema de cacao, con chocolate fundido, con anko, sirope de fresa, miel, azúcar o lo que se nos ocurra.
Untamos con lo que hayamos elegido la cara menos oscura de la tortita, cubrimos con otra tortita (como si de un sándwich se tratase), dejando la parte oscura para afuera. Y ya tenemos nuestros dorayakis. 
Una vez hechos los podemos envolver en film transparente,para que no se resequen, si no los vamos a consumir sobre la marcha. 

lunes, 20 de abril de 2015

NATILLAS DE ARROZ CON VAINILLA Y JENGIBRE.

Hoy tenía un litro de leche entera que si no gastaba pronto me iba a caducar. Siempre la compro para hacer arroz con leche, pero cuando he ido a hacerlo no tenía canela, aunque sí vainilla. He pensado entonces en hacer unas natillas, pero me desespera hacer natillas (vueltas, vueltas, vueltas....). Mejor voy a hacer un arroz con leche y vainilla. Casi lo tenía decidido, había pensado también ponerle jengibre, porque me gusta la combinación con la vainilla y porque se me ocurrió comprar un bote de un kilo y tengo que ir gastándolo, pero no terminaba de elegir si natillas o arroz con leche. Llegados a este punto he decidido combinar ambas recetas. Ya que con el almidón que soltase el arroz la crema se me haría más rápido y adiós a vueltas y vueltas y más vueltas. 
Por otro lado, tenía un mango que estaba deseando probar con un arroz con leche (me lo recomendaron hace unos días). Así que he hecho unas natillas de arroz con mango y otras solo con azúcar caramelizada. 


INGREDIENTES. 

1 litro de leche entera.
200 gramos de azúcar blanquilla.
2 cucharadas de azúcar morena.
1 vaina de vainilla.
2 cucharadas de jengibre. 
100 gramos de arroz.
4 yemas de huevo. 
1 huevo entero. 

Un mango (opcional).

ELABORACIÓN. 

Partimos la vaina de la vainilla por la mitad, longitudinalmente. La raspamos con un cuchillo y la ponemos en una olla junto a la leche. Calentamos la leche y dejamos infusionar la vainilla al menos una hora (ya con el fuego apagado). Pasado ese tiempo colamos.
Batimos las yemas y el huevo. Lo echamos en la leche y lo ponemos a fuego lento. Agregamos el jengibre. Le vamos dando vueltas.
En una cacerola con agua ponemos el arroz y lo cocemos durante diez minutos. Colamos.  
Ponemos el arroz junto a la mezcla de huevo y leche y seguimos moviendo unos ocho minutos más.  Transcurrido ese tiempo agregamos el azúcar blanquilla. Movemos un par de minutos más para que se disuelva el azúcar y apagamos el fuego. Trituramos la mezcla hasta obtener una crema fina. 
Ponemos la crema en unos vasos o copas y refrigeramos. 
A la hora de servir le espolvoreamos azúcar morena por encima y le damos con un soplete para que se caramelice. Y ya la tenemos lista.

Otra versión sería la de triturar un mango.  Echarlo en el fondo del recipiente que elijamos y ponerle las natillas encima. 





jueves, 16 de abril de 2015

CHOCOLATE CON SABORES.

El mundo del chocolate es infinito y me sigue apasionando. Así que he decidido ir experimentando con diferentes aromas y sabores, para darle un punto distinto a cada tipo de chocolate (blanco, negro y con leche).
El proceso para elaborar los distintos tipos de chocolate siempre será el mismo: templamos el chocolate, le ponemos el sabor que nos apetezca (pimienta, jengibre, menta, wasabi, canela, frambuesa, fresa, ralladura de algún cítrico...), lo mezclamos para que se integre el ingrediente elegido, lo introducimos en una manga pastelera desechable, le damos la forma deseada y lo dejamos que endurezca.
En el siguiente enlace podemos ver como templar el chocolate. Una vez hecho este proceso ya solo tendremos que agregar el sabor que deseemos.
En las siguientes fotos podemos ver ideas y combinaciones muy curiosas con chocolate.

CHOCOLATE CON LECHE, PIMIENTA Y CANELA. 
Con chocolate negro y con chocolate blanco también es una combinación deliciosa.



CHOCOLATE BLANCO CON JENGIBRE. 
Está muy rico también con chocolate negro y chocolate con leche.
CHOCOLATE NEGRO JENGIBRE Y SAL DE TRUFA. 



CHOCOLATE BLANCO CON AJO NEGRO Y SAL.

CHOCOLATE (COBERTURAS Y RELLENOS PARA TARTAS).




CHOCOLATE EN ESPEJO. 

Este chocolate lo podemos utilizar para cubrir tartas. 
El brillo y el reflejo del chocolate en espejo hacen que al utilizarlo podamos obtener un acabado perfecto. 

INGREDIENTES. 

525 ml de agua.
675 gramos de azúcar blanquilla.
225 gramos de cacao 70%. 
400 ml de nata para montar. 
25 gramos de hojas de gelatina.

ELABORACIÓN.

Tamizamos el cacao (reservamos). 
Calentamos el agua, añadimos el azúcar y dejamos hervir tres minutos, hasta que obtengamos un almíbar. En este momento, agregamos la nata y removemos bien.
Introducimos el cacao tamizado en la mezcla sin dejar de mover. La temperatura que tiene que alcanzar es de 105 grados. Es importante respetar las temperaturas en esta receta, para obtener el brillo deseado. Apagamos el fuego y dejamos enfriar hasta que la mezcla esté a 60 grados. 
Mientras baja de 105 a 60 grados hidratamos la gelatina tres minutos o lo que nos indique el envase. La escurrimos bien y la ponemos en nuestra crema, cuando esté a 60 grados. Mezclamos bien asegurándonos que la gelatina quede disuelta. 
Para cubrir la tarta o el dulce que queramos el chocolate en espejo debe estar a 29 grados. 


Este chocolate en espejo lo utilicé para cubrir una tarta de obleas, tarta huesitos. 

GLASEADO DE CHOCOLATE BLANCO Y NARANJA. 

INGREDIENTES.

125 ml de leche.
300 gramos de chocolate blanco.
30 gramos de azúcar. 
2 hojas de gelatina neutra. 
Piel de una naranja o aroma de naranja.
Colorante naranja en gel (opcional). 

ELABORACIÓN. 

Lavamos y pelamos la naranja con cuidado de no coger la parte blanca de la cáscara, porque amarga, solo usaremos la piel de color naranja. 
Calentamos la leche con el azúcar y movemos con una cuchara para que se disuelva bien, le agregamos la cáscara de naranja y cuando empiece a hervir apagamos el fuego y dejamos infusionar una hora. Pasamos la leche por un colador para quitarle la cáscara. 
Volvemos a calentar la leche para ponerle el chocolate blanco en trozos y que este se funda. Para que se funda más rápido movemos con una cuchara. Lo retiramos del calor. Si queremos ponerle el colorante lo haremos en este momento. 
Hidratamos la gelatina en un bol con agua el tiempo que indique su envase (2-4 minutos).
Cuando la crema resultante de mezclar chocolate y leche esté a 90 grados le agregamos la gelatina hidratada y escurrida. Movemos bien para que se disuelva e integre con la crema. 
Ya tenemos nuestro glaseado. Solo nos queda esperar a que la temperatura del glaseado baje hasta los 35 grados para ponerlo sobre nuestra tarta y cubrirla con este. 

Si queremos hacer un glaseado de chocolate blanco solo tenemos que quitarle la naranja. 
También podemos sustituir la naranja por limón o infusionar la leche con vainilla para darle un sabor diferente. 

GANACHÉ DE CHOCOLATE. 

INGREDIENTES.

200 mililitros de nata. 
200 gramos de chocolate (blanco, con leche o negro). 

ELABORACIÓN. 

Calentamos la nata hasta que hierva. Apagamos el fuego y agregamos el chocolate moviéndolo hasta que se integre con la nata. 
Podemos usar chocolate con leche, blanco o negro. Usar el ganaché de relleno o cobertura. También podemos refrigerarlo al menos cuatro horas y montarlo como si fuese nata. 

Si lo metemos en una manga pastelera podemos usarlo también para decorar. 
Al ganaché de chocolate blanco podemos agregarle colorantes, cuando todavía está caliente. 
En la foto podemos observar el ganaché de chocolate blanco con dos colorantes verdes y rosas, usado para decorar unas tartas. 






HUEVOS RELLENOS DE GAZPACHO DE FRESA, ACEITUNA PICANTE Y ANCHOA.




Esta receta ha sido el resultado de darle una vueltecita a un aperitivo que me encanta: chupito de gazpacho de fresa acompañado de una banderilla de huevo de codorniz, anchoa y aceituna rellena de jalapeños. 

Hace poco un amigo me regaló un kit para hacer esferificaciones. Pensando en una receta, en la que aplicar la técnica de la esferificación, se me ocurrió ir sobre seguro y hacer una combinación cuyo sabor me encanta, aunque dándole otra forma y sumándole la gracia de la textura. Me ha parecido genial el resultado y es de esas cosas que me salen tal y como las tengo pensadas en mi cabeza y me hacen sentir que me encanta cocinar.




INGREDIENTES. 


Gazpacho de fresas.
Aceitunas rellenas de jalapeños.
Anchoas. 
Huevos de codorniz cocidos.

GAZPACHO DE FRESAS.

Un tomate. 
250 gramos de fresas.
Un trocito de pimiento verde.
Vinagre.
Aceite de oliva virgen extra.
Sal. 
200 ml de agua. 

(Con estas cantidades nos saldrá más de medio litro de gazpacho. Sólo necesitamos 250 ml para las esferificaciones. El resto lo podemos utilizar para hacer unos chupitos, como los de la foto, acompañado o no de la banderilla con huevo, anchoa y aceituna rellena de jalapeño).

ELABORACIÓN.

Ponemos todos los ingredientes en el vaso de una batidora. Trituramos. Probamos y lo ponemos a gusto, de cada uno, de sal y vinagre. Colamos.

Para la esferificación de gazpacho de fresas. 

250 ml de gazpacho de fresas.
Un gramo de alginato de sodio.
4 gramos de cloruro de calcio (calcic).
400 ml de agua mineral.
Cuchara dosificadora. 
Cuchara con agujeros.

Elaboración de la esferificación.

Ponemos el alginato en el gazpacho de fresas. Batimos bien con la batidora y dejamos reposar dentro del frigorífico, al menos media hora.

Disolvemos el calcic en el agua mineral. 
Preparamos aparte un recipiente con agua. 
En total tendremos tres recipientes: el del gazpacho con alginato, el del calcic con agua mineral y otro más con agua para enjuagar. 

Transcurrida la media hora, sacamos el gazpacho del frigo. Con una cuchara dosificadora vamos echando, con cuidado, cucharadas de gazpacho dentro del recipiente del calcic. Se deben formar esferas (las primeras veces salen irregulares, pero con la práctica iremos mejorando). Transcurridos entre 30 segundos y un minuto, con la cuchara de agujeros, sacamos las esferas del calcic y las aclaramos en el tercer recipiente: el del agua sola. 

ELABORACIÓN DE LOS HUEVOS RELLENOS. 

Partimos las anchoas y las aceitunas picantes en trocitos pequeños.
Cocemos los huevos de codorniz unos cuatro minutos desde que empieza a hervir el agua. 
Los pelamos, partimos y le quitamos la yema. 
Ponemos sobre la clara cocida los trocitos de anchoas y de aceitunas picantes y encima de estos las esferificaciones.  
He querido colocarlo así y que no se vean las anchoas y aceitunas para simular un huevo con su yema, aunque podríamos ponerlo encima también si queremos que se vea. 

La sorpresa de estos huevos de codorniz es que al metértelos en la boca la esferificación estalla dentro. 
Como podemos apreciar en la siguiente foto, la esferificación consiste en encapsular un líquido mediante una técnica de gelificación. El líquido queda envuelto por una especie de frágil membrana gelificada.