viernes, 21 de noviembre de 2014

MOUSSE DE MARRÓN GLACÉ, QUESO Y CÍTRICOS.


Qué mezcla más bonita: una mousse de queso y marrón glacé, con una cobertura de piña, naranja, limón, uvas. La base: de chocolate con leche previamente templado.
La verdad es que la receta ha sido el resultado de una construcción por impulsos: lo único que tenía claro cuando empecé a elaborarla era la mousse, el resto vino sobre la marcha. 
Comencé haciendo la mousse porque la idea era congelarla en mi nuevo molde con forma de lingotes que tenía que estrenar ya, pero ya.
La mousse me pedía a gritos una cobertura de naranja, porque quería refrescarla un poco, pero sólo tenía dos naranjas y lo de ir a comprar más me daba una pereza tremenda. Así que me dije: la voy a liar, la voy a liar... Me encanta liarla, la verdad.
 Abrí el frigorífico: piña y uvas, suficiente. Además, tengo limones que me trajeron mis amigos murcianos. 
¿Cómo no le voy a poner limón siendo de Murcia? 
Si le ponemos limón a todo: a la sopa, a los michirones, al pescado, a la carne, al granizado de limón, a las patatas fritas de bolsa..... Pues a la mousse también: tenemos que ser fieles a nuestros orígenes y nuestros principios y gastar la superabundancia de limones que hay en nuestra tierra. 
¿Por dónde Iba?... Ah, por mi escepticismo con respecto a que la cobertura de cítricos le fuese bien a la mousse de marrón glacé, pero cuando uno ya está liado tiene que cerrar los ojos y decir: "carretera y manta". Pase lo que pase disfrutaré haciéndolo y si fallo aprenderé de ello.
 Está feo que yo lo diga, resulta poco humilde, pero hoy me he levantado presuntuosa: está de DIEZ. Sabor refrescante en la boca, ligero toque a queso y marrón glacé. Diosss, ¡qué bueno estaba!




INGREDIENTES.

PARA LA MOUSSE. 

225 gramos de queso cremoso.
150 gramos de crema de marrón glacé.
200 ml de nata para montar. 
75 gramos de azúcar.
4 láminas de gelatina neutra. 

PARA LA BASE.

100 gramos de chocolate con leche. 

PARA LA COBERTURA. 

2 naranjas.
1 limón.
2 rodajas gruesas de piña. 
16 uvas sin semillas. 
1 gramo de agar agar. 

ELABORACIÓN. 

Como la base no va integrada en la mousse, no hace falta que comencemos con ella. Así que la vamos a dejar para el final y empezaremos la casa por el tejado. 

Empezamos separando la nata, ya que necesitamos 100 ml caliente y 100 ml fría. 

Hidratamos las láminas de gelatina neutra, unos cuatro minutos (o lo que nos indique el envase). 
Calentamos la mitad de la nata y disolvemos en ella el azúcar. 
Escurrimos bien la gelatina hidratada y la disolvemos también en la nata. Dejamos templar.


Cogemos la nata fría y la ponemos en un bol junto al queso y el marrón glacé. Batimos, con una batidora de doble varilla, para meterle aire a la mezcla. 
Con movimientos envolventes integramos la nata, que teníamos templando, con el resto de ingredientes. Ya tenemos nuestra mousse. 

Introducimos la mousse en las cavidades de un molde con forma de lingotes, sin llenarla hasta arriba, ya que tenemos que dejarle espacio a la cobertura. La metemos en el congelador, para que se vaya enfriando, una hora.

Seguimos con la cobertura: le quitamos la piel a una naranja y a medio limón, desechando la parte blanca que, como ya sabemos bien, amarga. La deshidratamos un poco en el microondas, un minuto aproximadamente, y reservamos. 
Exprimimos las naranjas.
Le quitamos la piel a la piña y trituramos junto a la naranja exprimida y las uvas lavadas. 
Colamos para quedarnos solo con el jugo de las tres frutas y le quitamos la espuma que tendrá por encima. 
Introducimos las cáscaras de naranja y limón deshidratadas en el jugo y trituramos: la idea es que nos queden trocitos pequeños de la cáscara de ambos cítricos integrados en el zumo de frutas. 
Disolvemos el agar agar en el jugo. Introducimos en un cazo y lo llevamos a ebullición dos minutos. Dejamos templar un poco. 


Sacamos la mousse del congelador y vertemos el jugo sobre cada una de las cavidades. Volvemos a introducir en el congelador al menos doce horas, para que sea un bloque y así poder desmoldarla con facilidad. 
Para preparar la base, templamos el chocolate y lo ponemos en un molde con forma de monedas. Dejamos que se solidifique a temperatura ambiente o aceleramos el proceso en el frigorífico. Cuando el chocolate esté duro lo podemos desmoldar. 
Montamos nuestro postre: ponemos como base tres círculos de chocolate. Sacamos del congelador los lingotes, desmoldamos y los situamos sobre la base. 
Metemos en el frigorífico un par de horas,para que se descongele, o media hora a temperatura ambiente y .... Listo para consumir. 




miércoles, 12 de noviembre de 2014

CACO BURGUER.

¿Por qué Caco-burguer? ¿Por qué este nombre? Porque le he puesto el nombre de su creador. Yo sé que para él no llega a ser creación, porque desde su punto de vista solo me ha dicho cuatro ingredientes y la receta la he elaborado yo. Para mí no es mía, o sí, pero solo porque me la han regalado.
¿Cómo fue la cosa? Me topé con una carne de hamburguesa estupenda, de vacuno, y quería que mi hamburguesa fuese especial. Aprovechando que Caco Galmés, de Cacocinas  , se suele prestar a responder a cada una de mis dudas, le pedí que me dijese como hacer una hamburguesa diferente y especial. En dos minutos construyó la receta. Y digo construyó porque estoy segura que él nunca la ha hecho, pero tiene repertorio para miles de cosas y me lo ha demostrado en muchas ocasiones. 
Esta hamburguesa debería haber ganado la prueba de Top-chef, pero bueno, da igual. La voy a patentar y me voy a forrar. Caco, para ti será el 0,7% de los beneficios. 
La hamburguesa: buena carne de vacuno, pimientos, cebolla, setas y reducción de PX. 

INGREDIENTES. 

Carne burguer de vacuno. 
Pimiento rojo.
Cebolla.
Setas shitake. 
Orégano.
Pedro Ximénez (PX).
Ketchup.
Mostaza. 
Pan de hamburguesa. 

ELABORACIÓN. 

Empezamos haciendo la reducción de Pedro Ximénez: ponemos un vaso de PX en un cazo a reducir, cuando haya reducido a la mitad ligamos con el ketchup y la mostaza. Le agregamos un poco de orégano. Ya tenemos nuestra salsa. Reservamos.
Pochamos la cebolla y salteamos junto al pimiento y las setas shitake. Reservamos. 
Hacemos la hamburguesa en una plancha. 
Tostamos el pan de hamburguesa y ya podemos montarla. 

Pan, hamburguesa, verduras y salsa: una delicia. Para mí es la mejor hamburguesa que he probado nunca y por eso me he decidido a publicarla, aunque no sea mía, porque creo que la humanidad tiene el mismo derecho que yo a deleitarse con esta receta. 

Muchas gracias Caco Galmés.

martes, 11 de noviembre de 2014

CREMA DE CALABACÍN, CASTAÑAS Y CRUJIENTE DE BERENJENA.

Esta receta es la deformación o transformación de una sopa de berenjenas que hago, desde hace algún tiempo (berenjenas, huevo duro, cebolla, ajo, jamón ibérico...). Digo que es la deformación porque la sopa ha pasado por varias fases: la primera fue ser una deliciosa sopa; en segundo lugar se convirtió en sopa "deshidratada" y emplatada en un molde (la acompañé de morcilla); cuando me cansé de la sopa cogí todos los ingredientes, incluyendo la morcilla y los hice en crujiente, cambiando el huevo, que dejó de ser duro para convertirse en poché; y, la última fase de la sopa de berenjena original es esta. Ahora os la cuento, pero primero voy a detallar los ingredientes, que lo veamos todo más claro.
Espero que os guste, porque a mí me ha encantado.

INGREDIENTES. 

PARA LA CREMA. 

2 calabacines.
1/2 berenjena.
12 castañas.
1 cebolla. 
Aceite de oliva Óleo Quirós variedad Picual.
Sal. 
Cuatro gotas de vinagre de módena.

PARA EL CRUJIENTE. 
Jamón ibérico.
1 berenjena. 
1 puerro. 
Harina de trigo. 
Sal.

PARA EL ACABADO

Un huevo de codorniz. 
Sal de trufas.
Piñones.

Os la cuento ya: crema de calabacín, berenjena y castañas, con crujiente de berenjena y puerro y acompañada de huevo poché con sal de trufa. Se tarda más en describirlo que en hacerlo. 

ELABORACIÓN 

Comenzamos con la crema: partimos la berenjena por la mitad longitudinalmente, le hacemos unos cortes, le ponemos sal y asamos en el horno unos 25 minutos a 180 grados hasta que la carne esté blanda. Reservamos.
Lavamos las castañas y les hacemos un corte. Horneamos 20 minutos a 180 grados. Reservamos. 
Lavamos el calabacín y lo limpiamos, conservando la piel y desechando las puntas. 
Pelamos y partimos la cebolla. Pochamos la cebolla.
Ponemos el calabacín en una olla con un poco de agua y sal y cocemos. 
Trituramos calabacín, cebolla, castañas peladas y berenjena sin piel. Le agregamos el vinagre. Pasamos por un chino para tamizar y obtener una crema fina. Emulsionamos con aceite y reservamos.

Para el crujiente: pelamos y cortamos la berenjena, dejándola fina, con la forma que más nos guste. Yo he hecho rectángulos. 
La metemos en leche para quitarle el amargor y la dejamos una hora. Escurrimos, rebozamos en harina de trigo y freímos en aceite de oliva virgen extra. 
Partimos el puerro, lo rebozamos y freímos. 
Deshidratamos el jamón en el horno a 180 grados durante 15-20 minutos, sobre un papel vegetal. 

Para el acabado: salteamos los piñones en una sartén. Cuando se empiecen a dorar los sacamos para que no se quemen.
Escalfamos los huevos en agua hirviendo con vinagre. 

Para emplatar colocaremos la crema y sobre esta nuestros crujientes, aprovechando estos como base para nuestro huevo poché. Decoramos con piñones y crujiente de jamón. Ponemos sal de trufa sobre el huevo y ya tenemos nuestro exquisito plato, que está bueno, pero bueno bueno.... 

Os gustará...









domingo, 9 de noviembre de 2014

MOUSSE DE CASTAÑAS, CHOCOLATE Y NARANJA.

Hemos llegado al mes de noviembre con manga corta y muchas ganas de encender una lumbre para asar carne y ya de paso aprovechar las ascuas para hacer unas castañas, pero cualquiera se atreve a ponerse al lado del fuego estando a treinta grados.
Tenemos un producto de temporada, delicioso, que te invita a ponerte al lado de la chimenea, ver la lluvia a través de los cristales, coger una sartén agujereada y asar, pero con los calores y la ausencia de lluvia el ingenio se agudiza: ¿Hacemos granizado de castañas? ¿Flan de castañas? ¿Helado de castañas? ¿Mousse? Vale, mousse. He tardado tanto en decidirme que poco más y se pasa la temporada. A cambio, ha llegado el frío. Puedo hacer mi mousse y de postre castañas asadas. 

Esta tarta es una mousse de castañas y chocolate con leche , cubierta por un glaseado de chocolate blanco y naranja. 




BASE.

INGREDIENTES.

120 gramos de galletas de naranja. 
 60 gramos de mantequilla. 

ELABORACIÓN.

Trituramos las galletas hasta que queden hechas un polvo homogéneo. Mezclamos el polvo con la mantequilla a temperatura ambiente y la masa resultante la extendemos en la base de un molde desmoldable cubierto de papel vegetal. Metemos en el frigorífico para que la mantequilla se endurezca y quede ligada con las galletas. 

PURÉ DE CASTAÑAS. 

INGREDIENTES.

200 gramos de castañas.
250 ml de leche. 
15 gramos de azúcar moreno.
Ralladura de medio limón.

ELABORACIÓN.
Lavamos las castañas, les hacemos un corte con el cuchillo y las metemos de 5 en 5 ,unos 20 segundos, a potencia media en el microondas. Tenemos que meter 5, pelarlas y meter otras 5. Así hasta pelarlas todas. El meterlas poco a poco es para que podamos quitarles la cáscara con facilidad. Yo las metí todas de golpe y solo pelé bien las primeras, porque una vez que se enfrían se convierte en tarea imposible. 
Cocemos las castañas junto al azúcar, la leche y la ralladura de limón , unos 30 minutos aproximadamente. Una vez cocidas las trituramos bien, asegurándonos de que el resultado sea una crema bien batida y homogénea, sin trozos.

MOUSSE DE CASTAÑAS. 

INGREDIENTES. 
200 gramos de puré de castañas.
100 gramos de chocolate con leche.
 50 gramos de azúcar.
20 gramos de chocolate negro. 
400 ml de nata para montar. 
2 cucharadas soperas de coñac. 
3 hojas de gelatina neutra.

ELABORACIÓN. 

Rallamos el chocolate negro y reservamos.
Calentamos el puré de castañas y le añadimos el chocolate con leche troceado y el azúcar. Movemos  bien para que se fundan los dos ingredientes en la crema. Ponemos las dos cucharadas de coñac y la gelatina previamente hidratada y volvemos a mover. Retiramos del fuego para que vaya perdiendo temperatura mientras montamos la nata. 
 Para montar la nata usaremos una batidora de doble varilla. La nata debe estar muy fría para que monte bien. Podemos meter las varillas en el frigorífico y un bol metálico para asegurarnos de que todo esté muy frío.  Una vez montada la nata  le agregamos el chocolate negro rallado y la mezclamos con la crema de castañas y chocolate con leche, que debe estar a temperatura ambiente. 
Para integrar la crema con la nata lo haremos con movimientos envolventes, para evitar que se nos baje. 
Ya tenemos nuestra mousse. 
Sacamos el molde que habíamos metido en el frigorífico y ponemos la mousse encima de la base. Metemos en el congelador ocho horas al menos. 


GLASEADO DE CHOCOLATE BLANCO Y NARANJA. 


INGREDIENTES.

125 ml de leche.
300 gramos de chocolate blanco.
30 gramos de azúcar. 
2 hojas de gelatina neutra. 
Piel de una naranja o aroma de naranja.
Colorante naranja en gel (opcional). 

ELABORACIÓN. 

Lavamos y pelamos la naranja con cuidado de no coger la parte blanca de la cáscara, porque amarga, solo usaremos la piel de color naranja. 
Calentamos la leche con el azúcar y movemos con una cuchara para que se disuelva bien, le agregamos la cáscara de naranja y cuando empiece a hervir apagamos el fuego y dejamos infusionar una hora. Pasamos la leche por un colador para quitarle la cáscara. 
Volvemos a calentar la leche para ponerle el chocolate blanco en trozos y que este se funda. Para que se funda más rápido movemos con una cuchara. Lo retiramos del calor. Si queremos ponerle el colorante lo haremos en este momento. 
Hidratamos la gelatina en un bol con agua el tiempo que indique su envase (2-4 minutos).
Cuando la crema resultante de mezclar chocolate y leche esté a 90 grados le agregamos la gelatina hidratada y escurrida. Movemos bien para que se disuelva e integre con la crema. 
Ya tenemos nuestro glaseado. Solo nos queda esperar a que la temperatura del glaseado baje hasta los 35 grados para ponerlo sobre nuestra tarta y cubrirla con este. 

Cuando tengamos el glaseado a unos 40 grados sacamos la tarta del congelador, la desmoldamos y la ponemos encima de una rejilla. Colocamos la rejilla sobre una bandeja, ya que vamos a verter el glaseado sobre el centro de la tarta, de modo que él solo la vaya cubriendo desde el centro a los laterales. Lógicamente el glaseado sobrante caerá en la bandeja. 

DECORACIÓN. 


La decoración la podemos hacer con el molde de chocolate que más os guste y con castañas, tanto troceadas como enteras. Yo he utilizado un molde de silicona para los corazones, aunque moldes podemos sacar improvisados de muchos sitios: por ejemplo, los círculos están sacados de un paquete de donuts vacío. 






En la entrada del blog Chocolate podéis ver el proceso de templado de este producto y como hacer figuras y dibujos para decorar tartas. 

jueves, 30 de octubre de 2014

CHOCOLATE (TEMPLADO, DIBUJOS, FIGURAS, BOMBONES).

Me encanta el chocolate. No solo comérmelo, que también, sino trabajar con él: coger una tableta, fundirla y ver el brillo, el color...Coger una cuchara llena de chocolate y dejarlo caer. Me gusta el proceso de convertir un chocolate, en tableta o en una pieza, en algo distinto: bombones, dibujos, piruletas, figuras...
Cuando te metes en el mundo del chocolate te atrapa. Es un mundo infinito y lleno de posibilidades. 
Es, por excelencia, uno de los ingredientes más ricos y versátiles que hay.
Empecé hace casi dos años buscando en internet cómo decorar una Tarta de la abuela, con forma de castillo de princesas, con chocolate. Quería que fuese entera de chocolate porque era un regalito especial para mi hija Laura, que es casi tan adicta al chocolate como yo.
Entonces me di cuenta de la cantidad de cosas que se podían hacer con chocolate y mi cabeza no paraba de maquinar, hasta el punto de que me despertaba en mitad de la noche por cualquier ruido y ya no podía conciliar de nuevo el sueño, porque buscaba y buscaba en mi mente moldes improvisados. Menos mal que esa manía se me pasó sin llegar a tener que medicarme 😅. 





En este post o entrada quiero compartir lo que he ido aprendiendo sobre chocolate en los dos últimos años. 
Vamos a comenzar por algo básico y esencial: el templado. 

TEMPLAR EL CHOCOLATE. 

Cuando cogemos una tableta y la fundimos debemos tener en cuenta que el chocolate, para mantener sus propiedades originales (brillo, textura, color) , debe ser sometido al proceso de templado. Esto es, fundirlo en la temperatura y modo más adecuado para que la manteca y el cacao se mezclen adecuadamente y no nos dé problemas como falta de brillo, manchas blancas o que pierda su textura crujiente cuando se haya enfriado. 
Conozco dos formas de templar el chocolate:  con espátula o por siembra.
CON ESPÁTULA. Todos hemos visto alguna vez templar el chocolate mediante el espatulado. Es decir, volcando el chocolate ya fundido sobre una mesa de mármol y mezclarlo, al mismo tiempo que enfriarlo, con una espátula. Se reduce la temperatura del chocolate , al tiempo que, si hay algún grumo o trozo sin fundir se disuelve. Este método, para mí, tiene un problema: ensucia demasiado. 
POR SIEMBRA. Yo prefiero templar el chocolate mediante siembra o sembrado, curioso nombre. Este método consiste en fundir el chocolate al baño maría y "sembrar" este chocolate (ponerle al chocolate fundido trozos sin fundir) con otro picado, rallado o en onzas. Me centro en explicar el paso a paso de este proceso. 
1. Ponemos un bol al baño maría con chocolate troceado, rallado, en perlas... Pondremos un 67 % del total del chocolate que queramos fundir. Es decir, si queremos fundir una tableta de 200 gr pondremos 134 gramos en un bol,al baño maría, y lo fundiremos a 47-50 grados (chocolate negro). 
Debemos tener especial cuidado para que no caiga agua en el chocolate, o lo estropeará.
2. Una vez fundido el chocolate, lo quitamos del fuego y le agregamos el 33% restante de nuestra tableta. Es decir, los 66 gramos que teníamos reservados. De este modo, fundiremos el chocolate reservado y nos ayudará a "templar" o disminuir la temperatura a 29 grados. Para esto mezclamos bien con una cuchara hasta que esté todo fundido o prácticamente fundido.
3. Volvemos a poner nuestro bol al baño maría, hasta que el chocolate alcance una temperatura de 37 grados. Apagamos el fuego y lo dejamos enfriar hasta los 30- 33 grados. Este es el momento de utilizarlo. 

Para fundir chocolate con leche seguiremos estos mismos pasos, pero le restaremos a la temperatura de cada paso dos grados.

Para fundir chocolate blanco seguiremos estos mismos pasos, pero le restaremos a la temperatura de cada paso cuatro grados.

TEMPLADO EN EL MICROONDAS.

Para fundir el chocolate en el microondas lo metemos 30 segundos. Sacamos el chocolate, lo movemos y lo volvemos a meter otros 30 segundos (67 % de chocolate). Movemos de nuevo, le agregamos el chocolate restante (33 %) y dejamos que se funda. Lo vamos moviendo con una cuchara hasta que no queden grumos. Si queda algún trozo o grumo introducimos el chocolate de nuevo en el microondas durante 5 segundos y movemos. Este proceso lo repetiremos hasta que tengamos el chocolate fundido. 

Una vez templado el chocolate lo podremos usar para hacer bombones, figuras, dibujos... Mantendrá el brillo, el color y la textura crujiente original. 



DIBUJOS EN CHOCOLATE. 

Yo comencé a trabajar con el chocolate hace aproximadamente dos años, haciendo una tarta para el cumpleaños de mi hija Laura, como cuento en mi receta  tarta de la abuela. Las tartas infantiles quedan muy bonitas decoradas con un dibujo, y a los niños les hace mucha ilusión. Buscando como decorar una tarta infantil me topé con un dibujo en chocolate y me llamó mucho la atención. Yo tenía que aprender a hacer eso. Alguien me dijo que era imposible que consiguiese hacer algo parecido a lo que yo había visto, y eso me animó un montón. Ahora que tengo la técnica dominada puedo decir que no es nada complicado, que es muy vistoso y que sólo requiere de un poco de paciencia y de algo de práctica. Lógicamente, los primeros dibujos que hice no eran tan perfectos ni tan bonitos como los que hago ahora. He ido aprendiendo trucos que no he encontrado en ningún sitio y que he asimilado por ensayo y error. Estos trucos los voy a compartir para que cualquiera a quien le apetezca hacer un dibujo en chocolate sepa exactamente como debe hacerlo. 

Para hacer cualquier dibujo en chocolate no hace falta saber dibujar, en realidad no dibujamos, sino que calcamos un dibujo. 
Vamos a necesitar, para comenzar:
1. La fotocopia del dibujo o foto que queramos calcar. 
2. Un papel de vegetal, una lámina de acetato o un plástico transparente de uso alimentario. Cualquiera de estos tres materiales nos servirá. Yo prefiero usar la lámina de acetato porque le aporta brillo al chocolate, cosa que no sucede con el papel vegetal.
3. Un vaso vacío. 
4. Una manga pastelera desechable o una bolsa de plástico apta para uso alimentario.
5. Palillos. 

ELABORACIÓN 

Ponemos encima de nuestro dibujo fotocopiado una lámina de acetato (la fijamos con celo o fixo para que no se mueva el dibujo, ya que trabajaremos sobre el acetato). 
Cogemos chocolate negro previamente templado y lo introducimos en una manga pastelera o bolsa de plástico. Si metemos la manga en un vaso nos será más sencillo poner el chocolate dentro de la manga, sin manchar demasiado. Tal y como se aprecia en la foto. 

Cerramos la manga, con el chocolate dentro, y apretamos el chocolate hasta que esté en el pico que hace la manga desechable. Entonces cortamos con unas tijeras ese pico o punta. Lo que pretendemos es convertir la manga en un lápiz y el pico de la manga nos servirá de punta del lápiz. Por lo tanto, cortaremos la punta de modo que quede un agujero pequeño. Para que con el chocolate, que nos servirá de tinta, se puedan hacer trazos pequeños (para los más finos utilizaremos un palillo mojado en chocolate, como si fuese una pluma estilográfica). Si cometemos algún error, borraremos con papel de cocina. 

En la fotografía de la izquierda podemos apreciar la fotocopia de la foto que queríamos hacer en chocolate. Sobre ella tenemos la lámina de acetato, que es el material que hemos elegido para trabajar el chocolate. También se observa la manga, con el chocolate dentro. 
Se trata de calcar el dibujo con chocolate negro. Dejar que se enfríe este del todo y se ponga duro (podemos usar frigo o congelador para acelerar el proceso) y cubrirlo con chocolate blanco previamente templado. 


También podemos hacer dibujos en color. 
Para hacer estos dibujos tenemos que utilizar colorantes liposolubles, que son los aptos para chocolate. Para ello, calcaremos nuestro dibujo con chocolate negro, y pondremos colorante en el chocolate blanco después de templarlo. Para cubrir el dibujo. 
Hacer el dibujo en color es algo más laborioso que hacerlo en blanco y negro. Ya que tendremos que esperar que se enfríe cada color antes de poner el siguiente, para que los colores no se mezclen. Para cubrir partes pequeñas, tipo ojos o boca, podemos usar la manga pastelera o el palillo. Así conseguiremos mejores resultados.
En España, no es fácil encontrar colorantes liposolubles que no sean los colores básicos (rojo, azúl, amarillo y naranja), aunque existen. Podemos pedirlos a EEUU, o jugar con las mezclas. 
Para empezar a dibujar en chocolate, yo elegiría un dibujo que no requiera hacer muchos trazos finos. Hasta que cojamos un poco de práctica ( Hello Kitty, la calavera de las Monster high, Pocoyo, Peppa Pig... Son dibujos bastante asequibles). 
Cuanto más grande sea el dibujo más fácil serà hacerlo. 
Este dibujo es el logotipo del blog cacocinas, en chocolate. 

Si queremos hacer un retrato, usaremos chocolate negro para el pelo, las sombras y las líneas principales. Chocolate con leche para las sombras secundarias (como podemos observar en la foto de cacocinas) y cobertura blanca para el fondo. 
Si el dibujo lleva letras tendremos que imprimirlo en espejo, para que las letras aparezcan al revés, como podemos observar en el dibujo en color de Elsa de Frozen, donde pusimos el nombre y el número al revés (en espejo). De este modo, al darle la vuelta al dibujo leeremos las letras perfectas. 

MARIPOSAS 

Hacer la figura de una mariposa es bastante sencillo. 
Necesitamos papel vegetal, una manga desechable y un libro. 
Doblamos el papel vegetal por la mitad y volvemos a su posición original, de modo que quede una raya de haber hecho la doblez en el papel. 
Metemos el chocolate en la manga, cortamos la boquilla para dibujar y dibujamos una mariposa sobre el papel vegetal. De modo que el cuerpo de la mariposa quede encima de la raya y las alas a ambos lados. Si no sabemos dibujar una mariposa usaremos una fotocopiada. 
Para que la mariposa quede con las alas levantadas la meteremos ,una vez dibujada en el papel vegetal , en un libro semiabierto, al cual le buscaremos apoyos a ambos lados para que quede en esa posición hasta que se pongan duras nuestras mariposas, sin abrirse del todo ni cerrarse. Nuevamente, podemos usar el frigorífico para acelerar el proceso.

BOMBONES, PIRULETAS Y FIGURAS EN MOLDE. 

Para hacer bombones, piruletas o cualquier figura podemos usar moldes. Existen diferentes tipos de moldes para chocolate en el mercado: policarbonato, acetato o silicona. Estos últimos son los más sencillos de encontrar, aunque para mí, los mejores para chocolate son los de acetato y policarbonato, ya que le aportan brillo. 
No siempre tenemos que comprar los moldes. Con un poco de imaginación y observando lo que tenemos en nuestras cocinas podemos improvisar bastantes moldes para chocolate. Hubo un tiempo en el que todo lo que veía a mi alrededor era un molde perfecto. Sólo tenía ojos para moldes improvisados. Por ejemplo, un vasito de gelatina vacío, si nos fijamos en la parte de abajo, tiene forma de flor. Cortándolo podemos hacer una flor piruleta perfecta. Lo mismo sucede con algunos botellines de agua. 
Si cogemos un vaso de plástico desechable y pintamos las paredes con chocolate, tendremos un macetero en el que podremos meter un helado o servir un postre.
Podemos hacer también unos cuencos de chocolate con unos globos hinchados y prevíamente lavados. Inflamos los globos, los mojamos en chocolate y los ponemos sobre papel vegetal. Cuando esté el chocolate duro lo volvemos a mojar de nuevo, para hacerle una segunda capa, volvemos a poner sobre papel vegetal hasta que este endurezca también. Entonces, pinchamos el globo con cuidado. Nos quedarán unos cuencos perfectos. 
En la foto podemos ver una corona, un libro, un ataúd y una cruz. Todas estas figuras están hechas  cortando una hoja de acetato con la forma correspondiente. Y, unos cuencos, hechos con globos. 

BOMBONES DE CHOCOLATE BLANCO Y FRESAS LIOFILIZADAS. 

INGREDIENTES

Fresas liofilizadas.
Chocolate blanco. 

ELABORACIÓN.

BASE PARA EL BOMBÓN.
Templamos el chocolate y lo ponemos en un molde para bombones, llenando cada cavidad del molde hasta la mitad aproximadamente y asegurándonos que las paredes de dichas cavidades queden cubiertas con el chocolate. Ponemos el molde boca abajo para que escurra el chocolate sobrante. Levantamos y dejamos que endurezca (podemos acelerar el proceso en el frigorífico). Nos  debe quedar un bombón hueco a falta de rellenar y tapar. 
Para hacer cualquier bombón relleno podemos usar este proceso. Le podemos poner gianduja, frutos secos, fresas, peta zeta, licor o lo que nos dicte nuestra imaginación. 

RELLENO. 
Troceamos las fresas liofilizadas en trozos lo más pequeños posible, sin que estén trituradas. 
Mezclamos las fresas con chocolate blanco templado y ponemos la mezcla sobre el chocolate ya endurecido de nuestro molde. Dejamos que ese chocolate se ponga duro antes de desmoldar. 

BOMBONES DE HALLOWEEN. 
Estos bombones van rellenos de peta zeta. A los niños les flipan y son muy originales para la fiesta de Halloween. 
Para hacer el efecto de color, solo tenemos que echar un poco de colorante 
rojo en chocolate blanco templado y remover. Untamos nuestro dedo en el chocolate, que ya estará rojo, y pasamos el dedo sobre las cavidades de un molde de policarbonato de media esfera. Dejamos enfriar y llenamos las cavidades del molde hasta la mitad (a partir de aquí solo tenemos que seguir los pasos de los bombones de fresas liofilizadas, sustituyendo estas por peta zeta).


BOMBONES DE LICOR DE MEMBRILLO, PISTACHOS Y CHOCOLATE BLANCO. 

INGREDIENTES.
Chocolate blanco.
Licor de membrillo.
Pistachos. 

ELABORACIÓN. 
Hacemos la base de los bombones del mismo modo que los bombones con fresas liofilizadas. 
Picamos los pistachos y los mezclamos con el chocolate templado, haciendo una lámina fina de chocolate. Dejamos endurecer la lámina.
Ponemos sobre la base endurecida el licor sin llenar demasiado, menos de la mitad (yo he elegido el de membrillo, pero le podéis poner el que más os guste). 
Como tenemos que cubrir el bombón con chocolate templado y no podemos echar este encima del licor, porque el líquido subiría y se desbordaría. Lo que vamos a hacer es utilizar trocitos de nuestra lámina fina de chocolate y pistachos para separar el licor del chocolate templado. Es decir, cortamos un trozo de la lámina y lo podemos en cada cavidad del molde, debe quedar más o menos encajado a mitad del molde o un poco más arriba, actuando así de aislante para el licor. Una vez que tengamos el licor aislado cubrimos nuestros bombones con chocolate templado. Alisamos la superficie del molde para que los bombones tengan un acabado perfecto, limpiando los restos de chocolate que queden entre bombón y bombón. Dejamos endurecer antes de desmoldar. 



HOJAS DE CHOCOLATE

Podemos hacer unas vistosas hojas de rosal, limonero, naranjo, etc. en chocolate de una manera muy sencilla y económica. Se trata de buscarnos un molde muy natural y ecológico: una hoja. 
Templamos el chocolate. Pintamos o mojamos el reverso de la hoja que elijamos con chocolate, creando una capa lo más gruesa que podamos. Así lo haremos más resistente. Dejamos enfriar bien y despegamos con cuidado la hoja  de nuestro chocolate. De este modo habremos conseguido una hoja de chocolate perfecta. 
Los niños también pueden colaborar. 

PAISAJE DE OTOÑO EN CHOCOLATE. 
Este paisaje está compuesto por hojas de chocolate (que ya hemos visto cómo se hacen), un árbol seco, setas de chocolate, galletas trituradas (para la tierra) y frutos secos. 

El árbol lo hemos hecho con la técnica de chocolate sobre hielo. Para ello hemos colocado tres cubitos de hielo formando una línea. Hemos cubierto el hielo con chocolate fundido. Hemos pasado una cuchara para hacer las líneas del tronco, cuando el chocolate estaba empezando a enducererse. Después solo hay que esperar a que se derrita el hielo. 

Para las setas solo hay que echarle un poco de imaginación. 
Metemos el chocolate templado en una manga pastelera. Cortamos la punta y sobre un papel vegetal hacemos círculos, intentando que acaben en pico por la parte de arriba.
El pie de la seta lo hacemos rellenando una pajita gruesa, cortándola en trozos y dejando que el chocolate endurezca. Después solo tendremos que unir ambas partes con un poco de chocolate fundido.




CÍRCULOS DE CHOCOLATE. 

Con cualquier plástico que tengamos en nuestra cocina podemos hacer unos círculos de chocolate que nos servirán para decorar nuestros postres. 


Partimos una bolsa de plástico por la mitad o cogemos dos plásticos de igual tamaño. 
Templamos chocolate y lo metemos en una manga pastelera desechable. Cortamos la punta de la manga con unas tijeras y sobre uno de los plásticos hacemos montañitas de chocolate. Ponemos el otro plástico encima y con el dedo y cuidadosamente aplanamos las montañitas. El plástico le aportará brillo. De este modo tendremos las dos caras de los círculos de chocolate brillantes. 

Yo he utilizado estos círculos para decorar un mousse de chocolate y café. 




NOUGAT DE CHOCOLATE O GIANDUJA. 

El nougat de chocolate es la pasta resultante de la combinación de chocolate (negro o con leche), frutos secos (almendras, nueces o avellanas) y azúcar, en la misma proporción cada ingrediente, es decir, si ponemos cien gramos de chocolate, tendremos que poner la misma cantidad de azúcar y de frutos secos. 
Esta masa o pasta es ideal para rellenar bombones. 


INGREDIENTES 

100 gramos de almendras peladas.
100 gramos de chocolate negro. 
100 gramos de azúcar. 


ELABORACIÓN.

Ponemos un poco de aceite en una sartén y doramos las almendras. Las ponemos en papel absorbente para quitarles los restos de aceite y trituramos bien junto al azúcar. 
Fundimos chocolate y mezclamos con la pasta anterior y ya está listo para rellenar nuestros bombones. 
Yo les he puesto un poco de sal a las almendras porque me gusta la combinación de sabores dulces y salados, aunque la receta original no lleva. 


Hasta aquí la primera entrega de chocolate. 
Próximamente coberturas y rellenos para tartas, en chocolate. 
Espero que lo disfrutéis. 

















martes, 21 de octubre de 2014

CRÊPES SIN GLUTEN Y SIN LACTOSA

Es curioso como los olores te transportan en el tiempo. 
Hoy me ha venido a la cabeza un recuerdo de hace años mientras hacía estos crêpes. Recuerdo que me ha transportado a la infancia: cuando era niña, iba del colegio corriendo a casa ,algunas tardes,  para poder preparar crêpes para mis amigas. No tenía peso y la receta era por medidas . Llevaba ralladura de limón y les ponía azúcar cuando estaban calientes, para que se deshiciese y no notarla al masticar. Lo había olvidado por completo. Supongo que esa costumbre la perdí y la retomé años más tarde sin percibir que en un tiempo pasado la había tenido.
 No sé la receta de aquellos crêpes, pero hace años que hago otra que me encanta, porque tiene un sabor especial a cítricos. Unas veces le pongo polvo de naranja o de limón (piel deshidratada en el horno y triturada) y cuando no tengo, le pongo ralladura. 
Esta receta o más bien una parecida, pero con gluten, la hago a menudo porque los crepês son rápidos de hacer, sencillos, no se ensucia demasiado, no necesitan horno y, por supuesto, le gustan a todos los míos. 
He adaptado la receta para que sea sin gluten y sin lactosa y así podamos comer todos. El resultado genial, ya que no puedo encontrar la diferencia con los que hacía con gluten. Y esos ya eran maravillosos.




INGREDIENTES

Para un litro de masa

300 ml de leche sin lactosa.
165 gramos de harina de maíz.
100 gramos de harina de arroz. 
3 huevos.
100 gramos de azúcar.
Media cucharadita de canela.
Cuatro cucharadas soperas de aceite de girasol. 
Ralladura de una naranja. 
Una cucharadita de levadura en polvo.
Aceite de girasol para untar la sartén. 
Nata montada sin lactosa. 
Chocolate sin gluten y sin lactosa. 



ELABORACIÓN 

Batimos los huevos junto al azúcar, le agregamos la leche y volvemos a batir. Tamizamos las harinas junto a la levadura y lo ponemos junto a la mezcla anterior. Echamos la ralladura, la canela y el aceite. Batimos todo bien. 
Ponemos una parte de la masa en un biberón de cocina. 
Untamos una sartén con aceite de girasol. Cuando esté caliente hacemos un dibujo con la masa que tenemos en el biberón. Yo he hecho una espiral. Cuando esta masa se esté dorando, agregamos con un cazo masa hasta cubrir el fondo de la sartén. Los crepês deben quedar finitos y crujientes.
Para acompañar los crepês podemos ponerles lo que se nos ocurra: nata, chocolate, azúcar, miel, mermelada, toffee, etc.

Yo los he acompañado de nata montada sin lactosa y chocolate sin gluten y sin lactosa, fundido al baño maría.



jueves, 9 de octubre de 2014

MOUSSE DE MANZANA Y TOFFEE DE PX.

Hacía ya algún tiempo que me venía rondando por la cabeza repetir una tarta que hice una vez accidentalmente. Digo accidentalmente porque fue el resultado de la rectificación de una tarta mal hecha, pero para mi gusto y paladar fue una rectificación de diez. La tarta que pretendía hacer originalmente era una tarta tatín, que para quien no lo sepa, es una tarta de manzana hecha al revés, es decir, se pone la manzana caramelizada debajo y la masa encima. Pues haciendo esta sencilla tarta la lié, la lié porque no medí nada, lo hice todo a ojo y el ojo me falló con el azúcar (me pasé tres pueblos y medio). 
Después de estar hecha mi tarta tatín y después de probarla no sabía si tirarla directamente a la basura o intentar hacer algo con ella para aprovecharla. Entonces, abrí el frigorífico y vi el mascarpone ahí mirándome fijamente a los ojos y pensé: esto mitigará un poco el dulce de la tarta. Quité la manzana de encima con cuidado, trituré la mitad de la manzana caramelizada con el mascarpone, puse la mezcla sobre la masa quebrada y por encima le puse el resto de la manzana. Sinceramente, me encantó. 
Tenía que repetirlo, pero como soy así y no me gusta repetir recetas, tenía que hacer algo que tuviese ese sabor pero otra textura: al final ni tiene el mismo sabor ni la misma textura , porque mi cabeza no para de modificar las recetas incluso en el momento de estar ejecutándolas.
Para cambiar la textura de mi tarta, llamémosla "rectificación", se me ocurrió hacer mousse de mascarpone y manzana caramelizada. Pensé en un toffee salado para ponerle por encima. Este toffee le daría un buen contraste, pero me acordé de una receta de Cacocinas,  Pionono de torta del casar,  que llevaba un toffee de px. No había probado nunca ese toffee, así que era un buen momento para estrenarme con él. Me faltaba una base, que es lo que más me ha costado decidir: iba a hacerla de masa quebrada, pero al final no me apetecía encender el horno y he pensado meterle nueces, piñones o algo que estuviese rico con la manzana (chocolate, sésamo, galletas, mantequilla). Esa es mi base.
 Y , los piñones , para decorar. 


INGREDIENTES 

MOUSSE

Una manzana.
Cuatro cucharadas soperas de azúcar.
Una tarrina de queso mascarpone.
Dos huevos.
Dos hojas de gelatina neutra. 
20 ml de agua.
Una pizca de sal.

PARA EL TOFFEE DE PX (Pedro Ximénez).

200 ml de nata para montar.
200 ml de px.

PARA LA BASE 

25 gramos de chocolate.
Dos cucharadas soperas de sésamo tostado.
Ocho galletas María.
50 gramos de mantequilla. 

PARA DECORAR

Piñones.
Manzana. 



ELABORACIÓN 

Comenzamos haciendo la base de la tarta. Para ello trituraremos las galletas y el sésamo juntos. 
Calentamos la mantequilla treinta segundos en el microondas.
Calentamos el chocolate treinta segundos en el microondas. Sacamos, movemos y si está derretido perfecto, si no metemos otros treinta segundos más. 
Una vez fundidos , mantequilla y chocolate, mezclamos con las galletas y el sésamo. Obtendremos una pasta que extenderemos sobre un molde desmoldable con la base cubierta de papel vegetal. Cubrimos la base del molde. 

Para hacer el mousse, pelamos, partimos y ponemos la manzana en un cazo junto a veinte mililitros de agua y dos cucharadas soperas de azúcar, a fuego lento y moviendo de vez en cuando hasta que la manzana esté blandita y la mezcla de color marrón claro. Cuidado no nos pasemos , que el caramelo quemado amarga. 
Trituramos la manzana y reservamos. 
Separamos las claras y las yemas de los huevos. Le ponemos a las yemas dos cucharadas soperas de azúcar y batimos bien hasta que las yemas blanqueen un poco. Mezclamos las yemas con el mascarpone. 
Hidratamos la gelatina. Escurrimos bien y mezclamos con el puré de manzana caramelizada y lo introducimos en la mezcla de las yemas y mascarpone. 
Montamos las claras con una pizca de sal. Esto se hace con una batidora de doble varilla. Sabemos que están bien montadas cuando ponemos el bol, donde las estamos montando, boca abajo y las claras no se caen (la vida está llena de riesgos ;) ). 
Una vez montadas las claras las mezclaremos con movimientos envolventes con yemas, mascarpone y manzana. Ya tenemos el mousse. 
Ponemos el mousse sobre la base y metemos en el frigorífico al menos seis horas antes de desmoldar. 

Para hacer el toffee, ponemos doscientos mililitros de PX en un cazo y dejamos que reduzca. Una vez haya reducido le agregamos la nata y dejamos reducir de nuevo y listo: fácil, rápido y, lo más importante, rico. Un sabor diferente que le dará a nuestro postre aromas a barrica, a solera, aportación del PX. Gracias a Caco Galmés por su receta. Esta parte ha sido hurto directo a Cacocinas. 

Para decorar doramos unos piñones en una sartén y los ponemos por encima del mousse, una vez desmoldado, junto con el toffee y unos trocitos de manzana.